Ramadán

El mes de Ramadán es un mes de bendición y misericordia, donde los musulmanes de todo el mundo ayunan desde el amanecer hasta el atardecer. Una de sus ventajas es que la persona que ayuna puede sentir el hambre y la sed que millones de seres humanos en todo el mundo se enfrentan a diario.

“No es un verdadero creyente que se va a dormir con el estómago lleno, mientras que su vecino tiene hambre.” (Hadith)

Con 50€ puedes proporcionar un paquete de alimentos a una familia completa durante un mes

Este Ramadan tenemos como objetivo distribuir 206.444 paquetes de alimentos en más de 34 países.
 
Entre ellos: Afganistán, Albania, Bangladesh, Bosnia, Chad, Chechenia, China, Etiopía, India, Indonesia, Irak, Jordania, Kenia, Kosovo, Líbano, Macedonia, Malawi, Mali, Myanmar, Nigeria, Paquistán, Palestina, Filipinas, Somalia, Sudáfrica, Sudán del Sur, Siri Lanka, Sudan, Siria, Túnez, Yemen, Zimbawe ente otros..
 
Cada paquete contiene:
Arroz, pasta de tomate, un paquete de margarina, lentejas, azúcar, habas, paquete de freekeh, macarrones, atún, avecrem, la caja, leche en polvo / humus, queso / halawah, fideos finos / tahini / jugo en polvo, bolsa de sal / sobres de té / harina, carne enlatada / sardinas enlatadas / especias y dátiles.
 
El precio del paquete de alimentos es de 50€ y sirve para toda una familia completa para alimentarse durante un mes.

¿Colaboras?

El ciclo del hambre

Estar hambriento significa mucho más que un simple saltarse una comida. Es una crisis debilitante que sostiene en sus garras a más de 800 millones de personas. El hambre es un círculo vicioso que atraviesa generaciones enteras: las familias que sufren hambre y pobreza extrema viven sin las sustancias nutritivas necesarias para el correcto desarrollo de mente y cuerpo, encuentran dificultades para ir a la escuela, en el trabajo y en mejorar sus condiciones de vida.

La pobreza extrema se ha reducido a la mitad en los últimos 15 años. Sin embargo, el hambre y la malnutrición siguen siendo una de las principales causas de muerte, especialmente entre los niños. Todos los días, de hecho, el hambre mata a cerca de 24.000 personas, tres cuartas partes de los cuales son niños menores de cinco años de edad. Todas las noches millones de personas en el mundo se van a dormir con hambre.

Las soluciones a hambre en el mundo

Cuando las poblaciones se ven afectadas por las inundaciones, hambrunas, terremotos o guerras, Islamic Relief está en el campo, y proporciona ayuda vital a las familias que lo han perdido todo. El año pasado, gracias a tu apoyo, proporcionamos suficientes paquetes de alimentos para un mes a más de un millón de personas.

En entornos más estables, ayudamos a las comunidades para abrir granjas y para trabajar la tierra que puede sobrevivir a las duras condiciones, con el fin de permitirles tener comida durante todo el año.

Islamic Relief cree que para salir de la pobreza y construir comunidades fuertes sólo es posible cuando cada individuo tiene suficientes nutrientes pueden llevar una vida sana y productiva. Un concepto fundamental para nuestro trabajo en más de 40 países en todo el mundo, lo que nos impulsa a ayudar en cada Ramadán a millones de personas, gracias a tu apoyo.

En Ramadán podemos sentir el hambre y la sed que millones de seres humanos en todo el mundo se enfrentan a diario. Ayúdales a no pasar más hambre. ¡DONAR AHORA!

Soluciones para el hambre

Cuando ocurren inundaciones, sequías o terremotos, o en caso de guerra, Islamic Relief está presente: facilitando suministros de emergencia a familias que han perdido absolutamente todo. Allá donde se requiera asistencia inmediata, como en Siria, Yemen y Nepal, proporcionamos alimentos esenciales para llegar a las familias cuando son más vulnerables. La ayuda puede ser en forma de un paquete familiar de alimentos básicos como arroz, pasta, judías y pan, o a través de comedores sociales, que alimentan a niños desnutridos, ayudándoles a recuperar su infancia.

En entornos más estables, ayudamos a las comunidades a abrir granjas e irrigar las tierras, que puedan sobrevivir bajo condiciones adversas, garantizándoles comida durante todo el año. Nuestro objetivo es permitir que familias y comunidades enteras puedan subsistir por sus propios medios y no tener que depender de las donaciones para sobrevivir, liberándose, así, del yugo de la pobreza.

Proyectos de Ramadán