Nueve años desde el estallido del conflicto en Siria, muchos se encuentran al borde del colapso.

Un sin fin de vidas han sido destrozadas por la compleja y prolongada guerra en Siria. Y la situación continúa siendo inestable, especialmente al noroeste y noreste del país.

15 de marzo de 2020

Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), desde principios de diciembre de 2019, más de 900.000 personas en la gobernación del sur de Idlib han huido en medio del aumento de los ataques aéreos y una ofensiva terrestre. La mayoría se ha trasladado a zonas urbanas del norte como las ciudades de Idlib, Ariha y Saraqab. Otros se han dirigido a campamentos para desplazados internos cerca de la frontera con Turquía.

Se comenta que la ciudad de Ma’arrat An-Numan y las áreas circundantes han quedado casi vacías, y la población de Saraqab y las áreas cercanas continúan huyendo por temor a que el conflicto pueda extenderse hacia el norte. Las bajas temperaturas empeoran la situación, pues muchos desplazados internos tienen una necesidad crítica de refugio, alimentos, atención sanitaria y artículos de supervivencia, como mantas y ropa de abrigo.

Los niños sufren la peor parte de esta guerra prolongada. Continúan siendo asesinados, heridos y quedándose huérfanos. Los niños son más vulnerables ante  la explotación y el abuso y se ven privados de su derecho a la educación.

El trabajo infantil es una preocupación apremiante identificada por la iniciativa de investigación REACH en su evaluación de varias comunidades en las provincias del noroeste de Alepo y Ar-Raqqa. También encontró brechas críticas en los medios de vida, alimentos y agua. Los servicios sanitarios elementales como la cirugía, el cuidado de la diabetes y la vacunación infantil no estaban disponibles en muchos lugares.

Los refugiados sirios también se enfrentan a grandes dificultades. En países como Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto, las necesidades de los refugiados han superado los recursos públicos. Los refugiados luchan por ganarse la vida y están expuestos a la inseguridad jurídica y discriminación, así como a una movilidad limitada.

Accede a más información en nuestro informe anual de Siria.