Umm Muhammad nos cuenta su historia

Nueve años de guerra en Siria han hecho que muchas familias apenas conserven un vago recuerdo del ambiente de Ramadán que solían vivir antes del estallido del conflicto. Umm Muhammad nos cuenta su historia a continuación.

Um Muhammad es viuda y tiene ocho hijos. No tiene ingresos estables de los cuales pueda depender.  Su marido falleció y ella es la única persona que se encarga de sus hijos. Su familia se ha visto obligada a huir y viven en una tienda de campaña de un campamento de refugiados.

Como no tengo dinero para comprar y almacenar comida, cuando, a veces, mis hijos me piden comida y no tenemos, empiezo a llorar”.

Umm Muhammad no tiene recursos ni oportunidades para trabajar, por lo que no puede alimentar a sus hijos. Depende de la asistencia de las organizaciones para sobrevivir. Ramadán ya no es lo que era para ella y muchas familias más tal y como nos cuenta: “antes de que empezara la guerra en Siria, solíamos prepararnos para Ramadán. Cocinábamos y nos reuníamos con nuestros familiares con alegría para romper el ayuno. Echamos de menos esta sensación. Ahora la vida es más complicada. La mayor parte de la gente de nuestras ciudades se ha desplazado y ahora vive aquí en campamentos en las fronteras.” 

Aunque haya perdido a su marido, su casa y el sentimiento de seguridad, le da la bienvenida al mes de Ramadán.

Estamos felices de recibir el mes de Ramadán. Es un mes sagrado y la misericordia de Allah aumenta”.

El paquete de alimentos que recibe de Islamic Relief es suficiente para que sobrevivan durante un mes y hace a su familia muy feliz. “Ahora puedo cocinar para mis hijos platos como garbanzos, sopa de lentejas. A mis hijos les encanta el arroz”.Estas pequeñas bendiciones financiadas por los donantes significan una gran diferencia para Umm Muhammad y su familia.

Este año comparte tu Ramadán con los huérfanos y familias desplazadas.