Mil días después del inicio de la escalada del conflicto, la población palestina de Gaza continúa sufriendo ataques diarios, condiciones de vida extremas y la vulneración de sus derechos fundamentales, denuncia Islamic Relief.
Durante estos 1.000 días de crisis en Gaza, las acciones militares israelíes han afectado a todos los ámbitos de la vida de la población: familias enteras han sido asesinadas, la entrada de ayuda humanitaria ha sido restringida, infraestructuras esenciales y medios de vida han quedado destruidos y cientos de miles de personas han sido desplazadas hacia zonas cada vez más reducidas y superpobladas.
Estos 1.000 días reflejan un incumplimiento sin precedentes del derecho internacional y un grave fracaso de la comunidad internacional para proteger a la población civil, una situación que continúa a pesar del anuncio del alto el fuego.
Una catástrofe humanitaria que no termina
Actualmente, más del 65 % del territorio de Gaza está fuera del alcance de la población palestina debido a la ampliación del control militar israelí. Esto ha dejado a miles de familias separadas de sus hogares, de servicios esenciales y de la mayor parte de las tierras agrícolas situadas más allá de las denominadas «línea amarilla» y «línea naranja».
Antes incluso de la actual escalada, Gaza ya era uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo. Hoy, prácticamente toda su población se encuentra confinada en menos de un tercio del territorio.
Las familias desplazadas sobreviven hacinadas en refugios y tiendas de campaña deterioradas por el calor extremo y las lluvias. Muchas de estas instalaciones están infestadas de roedores y rodeadas de aguas residuales sin tratar. El hacinamiento y la falta de saneamiento han provocado un aumento alarmante de enfermedades cutáneas, especialmente entre los niños y niñas.
Aunque actualmente entran más alimentos en Gaza, la mayoría de ellos carecen del valor nutricional necesario. Muchas personas solo pueden consumir fruta una vez por semana, mientras que algunas familias pasan días enteros sin comer. Cada mes, miles de niños y niñas necesitan tratamiento por desnutrición.
El bloqueo continúa impidiendo la llegada de suministros esenciales
A pesar del anuncio del alto el fuego, el bloqueo impuesto sobre Gaza desde hace 19 años sigue vigente, restringiendo gravemente la entrada y salida de personas y mercancías.
Entre los materiales cuya entrada continúa limitada se encuentran:
- Sillas de ruedas y prótesis para personas heridas.
- Combustible para hospitales, panaderías y sistemas de abastecimiento de agua.
- Tiendas de campaña resistentes y materiales para refugios.
- Material sanitario y educativo.
- Productos para controlar la plaga de roedores que afecta a numerosos refugios.
Desde el anuncio del alto el fuego, únicamente han llegado a su destino una media de 128 camiones diarios, menos de una cuarta parte de los 600 camiones al día previstos en el acuerdo y muy por debajo de las necesidades reales de la población.
Las organizaciones humanitarias internacionales y locales continúan encontrando importantes obstáculos para prestar asistencia a las personas más vulnerables.
Los ataques continúan cada día
Aunque el anuncio del alto el fuego redujo la intensidad de los combates, la violencia no ha cesado.
Desde su entrada en vigor, al menos 1.059 palestinos han muerto, lo que supone una media de cuatro personas fallecidas y trece heridas cada día.
Gaza registra actualmente la mayor concentración de menores amputados del mundo.
Toda la sociedad gazatí ha sido golpeada por el conflicto: profesionales sanitarios, docentes, periodistas, agricultores, ingenieros, empresarios, escritores e investigadores.
En total, alrededor de 250.000 personas, cerca del 10 % de la población que tenía Gaza antes de la guerra, han muerto o resultado heridas.
Menos del 1 % de los escombros ha sido retirado
La destrucción acumulada durante estos 1.000 días no tiene precedentes.
Actualmente:
- Más del 75 % de las viviendas están destruidas o dañadas.
- El 93 % de las escuelas necesita ser reconstruido o sometido a reparaciones de gran envergadura.
- El 89 % de las infraestructuras de agua y saneamiento ha quedado gravemente afectado.
- El 87 % de las carreteras está dañado.
- Solo el 4 % de las tierras agrícolas sigue siendo cultivable.
La reconstrucción de viviendas, infraestructuras y medios de vida resulta urgente. Sin embargo, hasta la fecha se ha retirado menos del 1 % de los millones de toneladas de escombros acumulados.
Un sistema sanitario al borde del colapso
Solo el 5 % de los servicios sanitarios de Gaza funciona plenamente y ningún hospital opera con total normalidad.
Los equipos médicos trabajan con una escasez crítica de combustible, electricidad, medicamentos y suministros esenciales como insulina, reservas de sangre o productos desinfectantes.
Las personas con cáncer o enfermedades renales continúan sin poder acceder a tratamientos adecuados, mientras miles de pacientes graves siguen esperando autorización para salir de Gaza y recibir atención médica en Cisjordania o en otros países.
Durante 2026, menos del 10 % de las personas incluidas en las listas de evacuación médica han conseguido abandonar el territorio.
1.000 días son demasiados: el mundo debe actuar
Tras 1.000 días de sufrimiento, Islamic Relief denuncia que la comunidad internacional ha fallado a la población palestina y advierte de que la atención política ha disminuido desde el anuncio del alto el fuego.
La organización reclama a los gobiernos que intensifiquen la presión diplomática para garantizar el cumplimiento del derecho internacional, proteger a la población civil y asegurar un alto el fuego real y duradero.
Asimismo, insiste en que la ayuda humanitaria debe llegar sin restricciones ni instrumentalización política, y que la recuperación y reconstrucción de Gaza debe estar liderada por la propia población palestina y responder a sus necesidades reales.
Islamic Relief recuerda que no será posible alcanzar una paz duradera mientras continúe la ocupación ilegal de Palestina.
Islamic Relief continúa apoyando a la población de Gaza
Islamic Relief trabaja en Gaza desde hace más de 30 años, proporcionando ayuda humanitaria y apoyando los medios de vida de las comunidades más vulnerables.
Desde el inicio de la actual crisis, la organización ha proporcionado asistencia a alrededor de 600.000 personas, distribuyendo alimentos, agua potable, atención sanitaria, apoyo psicosocial y ayuda de emergencia.
A pesar de las enormes dificultades para operar sobre el terreno, Islamic Relief mantiene programas de atención sanitaria materna, espacios temporales de aprendizaje, distribución de verduras, vales de alimentos y apoyo específico para niños y niñas huérfanos.