Estos son 10 datos que debes saber sobre la crisis en Sudán:
Más de 30,4 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en todo Sudán, lo que equivale a más de la mitad de la población del país. A fecha de hoy es la mayor crisis humanitaria jamás registrada.
Más de 21 millones de personas, el 45% de la población de Sudán, se enfrenta a una grave escasez de alimentos. Un informe reciente de Islamic Relief publicado en octubre de 2025 concluyó que el 83% de las familias sudanesas no tienen suficiente comida para pasar el día.
Millones de personas se han quedado sin acceso a la atención médica esencial. Los hospitales que continúan en funcionamiento deben lidiar con una importante escasez de medicamentos, suministros, agua y electricidad. Además estos hospitales se enfrentan a una escasez de personal como consecuencia de los desplazamientos. Con el acceso a la atención médica impedido, Sudán ha sido testigo de un resurgimiento de enfermedades como el cólera, el dengue y la malaria.
A medida que se desarolla el conflicto y los desplazamientos se llevan a cabo, las mujeres y las niñas se enfrentan a un mayor riesgo de sufrir violencia sexual y otras formas de violencia de género. ONU Mujeres afirma que el número de mujeres y niñas en riesgo de sufrir violencia de género en Sudán se ha triplicado desde el inicio del conflicto. Innumerables mujeres han sufrido el impacto de la guerra en sus medios de vida, mientras que la explotación sexual, el abuso y la trata continúan extendiéndose.
Se estima que 12,8 millones de sudaneses se han convertido en personas desplazadas desde abril de 2023. Muchos se han visto obligados a mudarse repetidas veces, y a dormir a la intemperie o en tiendas de campaña improvisadas. Según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, unos 4,4 millones de personas han huido de Sudán hacia países vecinos como Chad y Sudán del Sur.
Estas cocinas comunitarias proporcionan alimentos a las comunidades vulnerables y son un símbolo de la fuerza colectiva, la dignidad y la esperanza. Sin embargo, los cortes en financiación hacen de los takaayas un salvavidas con un futuro incierto.
Avivado por la crisis climática de 2025, el conflicto ha afectado a todos y cada uno de los rincones de Sudán. La producción de alimentos ha disminuido, las rutas de transporte se han interrumpido, la economía está en ruinas y los alimentos y productos básicos esenciales permanecen fuera del alcance de muchas personas.
Incluso antes del estallido de violencia en abril de 2023, Sudán ya luchaba contra la crisis humanitaria de alimentos y la crisis de desplazamientos que asolaba a todo el país, consecuencia de una sequía de 3 años que devastó grandes franjas del Cuerno de África. Desde entonces, la vida cada vez es más difícil para el pueblo de Sudán.
A pesar del desarrollo del conflicto, Sudán continua dando pasos al frente. El Banco Central de Sudán ha retomado las operaciones y, por primera vez en 30 meses, el gobierno de Sudán se ha reunido en la capital, Jartum. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se ha observado un flujo tentativo de migración de más de 3 millones de personas que viajan de vuelta a sus hogares de origen en Sudán, tanto dentro como fuera del país.
Desde el estallido del conflicto hemos proporcionado ayuda humanitaria vital a más de 2 millones de personas. Desde Islamic Relief, hemos distribuido alimentos, entregado medicamentos y suministros vitales a los centros de salud, transportado agua limpia en camiones y apoyado a los agricultores ofreciendo semillas aptas para el sembrado y cabezas de ganado.
Seguiremos apoyando a Sudán durante esta crisis y más allá. Una vez cese la violencia, ayudaremos a reconstruir Sudán. Pero para que eso suceda, Sudán necesita desesperadamente un alto el fuego y el cese de las hostilidades.
El país está irreconocible. La guerra ha dejado familias desgarradas que luchan por sobrevivir en condiciones inimaginables. Los padres pasan días sin comer en un intento por salvar a sus hijos de la desnutrición. Islamic Relief insta una vez más a los gobiernos internacionales a que redoblen sus esfuerzos para poner fin a la guerra.
Ayúdanos para que, desde Islamic Relief, podamos continuar apoyando a las personas que necesitan ayuda desesperadamente, y mientras continuaremos instando al cese de las hostilidades en Sudán. Dona Ahora a nuestro llamamiento de emergencia para Sudán.