Durante más de dos años, la población de Gaza ha soportado un horror absoluto. Decenas de miles de personas han sido asesinadas, mientras que quienes han sobrevivido se han visto obligados a huir repetidamente en una búsqueda desesperada de seguridad.
Se ha declarado la hambruna en la ciudad de Gaza, tras morir personas de inanición en todo el territorio. Barrios enteros han quedado reducidos a escombros, con escuelas, hospitales y viviendas arrasados por los bombardeos israelíes.
El tan esperado alto el fuego, anunciado en octubre, ofrece una esperanza frágil, pero muchos adultos y niños sufren heridas y traumas que cambiarán sus vidas para siempre y necesitan desesperadamente más ayuda.
Durante todo el bombardeo israelí, Islamic Relief ha permanecido activa en Gaza, apoyando codo con codo al pueblo palestino. Ahora, mientras la población de Gaza contempla la posibilidad de reconstruir sus vidas y comunidades destrozadas, su lucha por la supervivencia continúa.
Uno de los mayores retos es sobrevivir a los meses de invierno. La mayoría de las personas vive en tiendas de campaña o refugios improvisados, lo que las hace cada vez más vulnerables a brotes de enfermedades y a los efectos de las fuertes lluvias, los vientos intensos y las bajas temperaturas.
Wisam es padre de cuatro hijos y esposo de Nariman. Antes de los bombardeos tenía un ingreso estable, pero ahora se encuentra desempleado y depende por completo de la ayuda humanitaria. La vivienda familiar fue destruida, por lo que ahora viven en un alojamiento temporal. Tanto Wisam como Nariman necesitan atención médica, pero el acceso a tratamiento es extremadamente limitado en la Gaza sitiada.
La llegada del invierno incrementa su angustia. Nariman tiene cáncer, lo que la hace aún más vulnerable a las enfermedades y al frío.
«Para mí, el invierno representa un periodo de constantes desafíos y miedo. Significa tener que tomar decisiones difíciles entre necesidades básicas: si priorizar el calor, la comida o la atención sanitaria», explica Wisam.
«Es una época en la que cada decisión parece vital, y a menudo me siento impotente al ver cómo mi esposa y mis hijos sufren el frío. También me recuerda la dura realidad que vivimos como familia desplazada, sin estabilidad ni seguridad».
A pesar de los enormes desafíos, el Programa de Invierno de Islamic Relief llegó a más de 11.200 personas en Gaza el invierno pasado, proporcionando:
- lonas
- mantas
- ropa de abrigo
- vales en efectivo
«La ropa de invierno y las mantas nos proporcionaron una protección esencial contra el frío, especialmente porque no tenemos suficiente ropa de abrigo para toda la familia», añade Wisam.
«Las lonas y tiendas distribuidas sirvieron como refugio temporal, protegiéndonos del viento y la lluvia. Aunque no son soluciones permanentes, nos ofrecieron una protección muy necesaria frente a unas condiciones climáticas extremas que son difíciles de soportar en refugios provisionales».
«La distribución de estos artículos también ha fortalecido el sentido de solidaridad dentro de la comunidad, ya que todos se unen para ayudarse mutuamente en momentos de necesidad», afirma Wisam.
«Esta ayuda no solo ofrece seguridad física, sino que también proporciona consuelo y esperanza en tiempos difíciles».
Este año, Islamic Relief se propone llegar a aún más personas en Gaza que se encuentran en situación desesperada. Ayúdanos a llevar calor y a salvar vidas. Dona ahora a nuestra Campaña de Invierno.