Mientras Líbano comenzaba a recuperarse de la última ola de violencia y desplazamientos, una nueva escalada vuelve a empujar al país hacia una grave crisis humanitaria, obligando a cientos de miles de civiles a abandonar sus hogares.
Las pérdidas entre la población civil ya son devastadoras. Según el Ministerio de Salud Pública del Líbano, hasta el 9 de marzo se habían registrado 486 personas fallecidas, entre ellas 83 niños y niñas, además de 1.130 personas heridas.
Esta nueva escalada se produce en un contexto de continuas violaciones del alto el fuego, con incidentes repetidos que siguen poniendo en peligro a la población civil y desestabilizando las zonas afectadas.
Nuevos desplazamientos a gran escala
Los ataques aéreos israelíes y las órdenes de evacuación que afectan a todo el sur del Líbano y los suburbios del sur de Beirut están provocando desplazamientos masivos, con graves consecuencias humanitarias en todo el país.
Se prevé que el número de personas desplazadas supere los niveles registrados durante la escalada de 2024, cuando más de un millón de personas tuvieron que abandonar sus hogares.
Después de meses de inestabilidad y desplazamientos repetidos, muchas familias ya han agotado sus recursos para hacer frente a la crisis. Miles de personas todavía no habían podido regresar a sus casas tras las anteriores oleadas de violencia y permanecían en alojamientos temporales o en condiciones precarias antes de verse obligadas a huir de nuevo.
Comunidades enteras están abandonando sus hogares al mismo tiempo, a menudo sin tiempo suficiente para prepararse ni encontrar alternativas seguras.
Las familias se están desplazando por todo el país en busca de protección, aumentando la presión sobre zonas que ya afrontan graves dificultades: falta de vivienda, infraestructuras saturadas, servicios públicos limitados y mayores tensiones en las comunidades de acogida.
Refugios saturados y necesidades crecientes
Los municipios, las comunidades de acogida y las organizaciones de la sociedad civil están demostrando una enorme solidaridad. Sin embargo, la magnitud y rapidez de los desplazamientos están superando la capacidad de respuesta de muchos sistemas locales.
Actualmente hay 538 refugios colectivos abiertos en todo el país, muchos de ellos necesitan urgentemente apoyo adicional en:
- Alojamiento.
- Agua.
- Saneamiento.
- Productos básicos.
Al mismo tiempo, el aumento de familias desplazadas está ejerciendo una presión adicional sobre los servicios sanitarios, las escuelas, la vivienda y los medios de vida de las comunidades que las reciben.
Es especialmente urgente atender a quienes afrontan mayores dificultades durante el desplazamiento, incluyendo:
- Niños y niñas.
- Mujeres.
- Personas mayores.
- Personas con discapacidad.
La respuesta humanitaria necesita más apoyo
Las organizaciones humanitarias están movilizándose rápidamente para responder allí donde el acceso lo permite. Sin embargo, la respuesta humanitaria en Líbano ya estaba gravemente infrafinanciada antes de esta nueva escalada.
Sin un apoyo inmediato, flexible y sostenido por parte de la comunidad internacional, las organizaciones humanitarias y los equipos locales tendrán dificultades para cubrir las crecientes necesidades de las familias desplazadas y de las comunidades de acogida.
Proteger a la población civil es una obligación
Las organizaciones humanitarias continúan trabajando para llegar a las personas afectadas, incluidas aquellas que no han podido abandonar zonas peligrosas y permanecen expuestas a los bombardeos.
Muchas de las personas que se quedan atrás se encuentran entre las más vulnerables: personas mayores, personas con discapacidad o quienes no tienen medios para desplazarse. La situación de los equipos de emergencia y del personal sanitario resulta especialmente preocupante.
La población civil, los trabajadores sanitarios y los equipos humanitarios deben estar protegidos en todo momento, de acuerdo con el derecho internacional humanitario.
Es necesaria una acción diplomática urgente
La ayuda humanitaria por sí sola no puede responder al nivel de sufrimiento causado por la continuación de las hostilidades. Es necesaria una acción diplomática urgente para reducir la escalada, proteger a la población civil y evitar nuevos desplazamientos y destrucción.
El Foro Humanitario de ONG Internacionales del Líbano (LHIF) reclama:
- Un cese inmediato de las hostilidades para detener el daño a la población civil y evitar nuevos desplazamientos masivos.
- Que los Estados con influencia sobre las partes implicadas actúen para garantizar el respeto del derecho internacional humanitario, incluyendo la protección de civiles, trabajadores humanitarios, equipos médicos y operaciones de ayuda.
- Que gobiernos y donantes proporcionen financiación inmediata, flexible y suficiente para que los equipos de emergencia puedan mantener la asistencia vital.
Esta ayuda debe permitir ampliar el apoyo en áreas como:
- Refugio.
- Ayuda económica.
- Salud.
- Agua y saneamiento.
- Educación.
- Protección.
Líbano necesita apoyo ahora
El pueblo libanés ha soportado años de crisis acumuladas con una enorme capacidad de resistencia.
No debe verse obligado a afrontar otra emergencia humanitaria a gran escala sin una respuesta internacional firme que garantice el respeto del derecho internacional humanitario, detenga nuevas violaciones y proporcione los recursos urgentes necesarios para quienes están en primera línea.
(Esta declaración cuenta con el respaldo de la mayoría de los miembros del LHIF.)
El Foro Humanitario de ONG Internacionales del Líbano (LHIF) es un organismo independiente de coordinación formado por 73 organizaciones internacionales que trabajan para responder a las necesidades de las personas, familias y comunidades más vulnerables en todo Líbano.