Los casos de cólera se han triplicado en las últimas tres semanas en el sur de Yemen a medida que se intensifican el conflicto y los desplazamientos de población. Islamic Relief advierte de que miles de vidas están en riesgo.
Los combates han obligado a más de 200.000 personas a buscar refugio en campamentos masificados y contaminados, así como en otros lugares, como mezquitas y escuelas. Alrededor del 40 % de las personas desplazadas no tiene acceso a agua potable y un tercio carece de letrinas adecuadas, lo que obliga a las familias a hacer sus necesidades al aire libre. Estas condiciones favorecen la propagación de enfermedades mortales transmitidas por el agua, como el cólera.
El brote ha causado ya 27 muertes este año y se han registrado alrededor de 2.000 casos en las últimas cuatro semanas. El 94 % se concentra en cinco gobernaciones del sur que acogen a población desplazada: Abyan, Lahj, Al-Dhale’e, Taiz y Adén.
El colapso del sistema sanitario de Yemen, tras años de guerra y crisis económica, está agravando el brote. En la zona, solo alrededor del 60 % de los centros sanitarios funciona plenamente y muchos carecen de medicamentos.
El mes pasado, Islamic Relief advirtió de la probabilidad de que se produjera un brote de cólera si la ayuda no aumentaba rápidamente, debido a las pésimas condiciones en las que viven las familias desplazadas.
Saaid Said Omar, director interino de Islamic Relief en Yemen, declaró:
«Este brote de cólera es una catástrofe. Miles de personas que huyeron del conflicto ya sufrían escasez de alimentos y refugio, además de las dificultades derivadas del desplazamiento. Ahora se enfrentan al riesgo de contraer cólera, una enfermedad que probablemente seguirá propagándose y que puede causar la muerte en tan solo 24 horas. Este brote no resulta sorprendente, ya que muchas familias desplazadas dependen de pozos sin protección y de aguas superficiales, mientras se refugian junto a miles de personas más en lugares masificados que carecen de servicios de saneamiento y letrinas adecuados.»
«Este es un momento decisivo para Yemen. Si la crisis actual no recibe suficiente atención y financiación internacionales, es probable que la situación humanitaria se deteriore considerablemente en los próximos meses. El brote de cólera es una señal de alerta temprana de una crisis mucho más amplia. Los donantes tienen ahora una oportunidad crucial para actuar y evitar más muertes, contener la enfermedad y proteger a las familias en situación de vulnerabilidad antes de que las necesidades superen la capacidad de respuesta actual. Yemen no puede permitirse otro ciclo de actuación tardía.»
Las organizaciones internacionales han intensificado las pruebas de detección del cólera en las zonas con mayor transmisión de Abyan, Lahj, Al-Dhale’e, Taiz y Adén. Los elevados porcentajes de resultados positivos confirman que la enfermedad sigue propagándose, mientras los equipos médicos especializados locales trabajan para frenar su avance.
Islamic Relief prevé adquirir medicamentos y garantizar el suministro a los hospitales que luchan contra el cólera en Taiz, Lahj y Adén. Para ello, colaborará con otras organizaciones que están realizando pruebas de detección de la infección, al tiempo que proporciona ayuda a cientos de familias desplazadas más.
Islamic Relief trabaja en Yemen desde 1998 y desarrolla proyectos para mejorar el acceso al agua y al saneamiento, reforzar los medios de vida sostenibles, apoyar a niños huérfanos y proporcionar ayuda de emergencia. La organización colabora estrechamente con entidades locales asociadas en todo el país.