La epidemia de hambruna en Sudán se ha extendido a dos localidades más en Darfur del Norte, mientras la desnutrición arrasa en Kordofán.
El deterioro de la situación se cierne como un devastador monumento al fracaso global para detener la guerra y proteger a las personas. Los civiles de estas regiones continúan sufriendo bajo los ataques. Hambrientos y forzados a abandonar sus tierras, cientos de miles corren un riesgo inminente de morir de hambre.
Los voluntarios locales luchan contra el hambre gracias a las cocinas comunitarias que proporcionan alimentos allí donde la ayuda internacional no llega. Sin embargo, estos heroicos voluntarios podrían ver sus cocinas cerradas por la falta de apoyo.
En Um Baru, en Darfur del Norte, los informes del CIF aseguran que un aterrador 52,9% de los niños entre 6 y 59 meses sufren de desnutrición aguda, sobrepasando el umbral de hambruna. Cada día que pasa pone más vidas en peligro. Desde Islamic Relief instamos a los líderes mundiales a presionar a las partes en conflicto para que acepten un alto el fuego, garantizando que la ayuda humanitaria pueda llegar a todos los que la necesiten.