Declaración del Grupo de Trabajo Interinstitucional en África Oriental y Central
Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2011
El Día Internacional de la Mujer (DIM) 2026 exige «Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas «. ONU (Organización de las Naciones Unidas) Estas palabras resuenan en Sudán, Sudán del Sur y Somalia, donde la sequía y el conflicto se han encontrado cara a cara. La situación suscita los desplazamientos y el hambre y suponen un peligro para la población, en especial para las mujeres y las niñas que han visto sus servicios reducidos aún más. Como Grupo de Trabajo Interinstitucional (GTI), hacemos este llamamiento conjunto para reconocer y responder a la cruda realidad a la que se enfrentan las mujeres y las niñas a lo largo de estas crisis.
En estos contextos, las mujeres y las niñas viven en una policrisis de conflictos, crisis climáticas y brotes de enfermedades sumadas a una crisis de financiación en la que los recursos son cada vez más limitados. En el medio de un caos de crisis, las mujeres continúan ejerciendo la agencia y el liderazgo, siendo las primeras en ayudar, mientras ellas pagan el precio que nadie ve: los interminables paseos en busca de agua y comida, el cuidado de los hijos y seres queridos a pesar de la escasez, la pérdida de la educación, marcada por la interrupción de la escolarización y el riesgo de ser explotadas y abusadas. Es un patrón que se repite en muchas emergencias humanitarias, donde los niños; especialmente las niñas y aquellos niños con discapacidad, son los que cargan con el peso de la crisis cuando sus familias se ven empujadas al límite. Reconocemos la agencia y el liderazgo de las mujeres, como las primeras en brindar ayuda en las emergencias.
La gravedad de esta crisis se refleja en los últimos datos de la Clasificación Integrada de Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF). Entre enero y febrero de 2026, 6,5 millones de personas en Somalia se enfrentaban a una situación de inseguridad alimentaria aguda de acuerdo con la Fase 3 del CIF o por encima (crisis o peor). El doble del registrado a principios de 2025. Aproximadamente 1,84 millones de niños menores de 5 años serán propensos a sufrir desnutrición aguda en 2026, de entre los cuales 483.000 niños se encuentran en riesgo de sufrir desnutrición grave potencialmente mortal. La escasez de lluvias, los conflictos y los desplazamientos sumados a los altos precios de los alimentos y la reducción significativa de la ayuda humanitaria han impulsado la inseguridad alimentaria en la región.
En Sudán del Sur, aproximadamente 5,97 millones de personas se enfrentan a la Fase 3+ de la CIF, con 1,3 millones en condiciones de la Fase 4 y bajo el riesgo de hambruna persistente en las zonas más afectadas. En Sudán, se prevé que más de 19.2 millones de personas sufran inseguridad alimentaria en la Fase 3+ de IPC, con algunas poblaciones ya en la Fase 5 (catástrofe). Estos no son solo números, son familias forzadas a tomar decisiones imposibles. Cuando la inseguridad alcanza estos niveles, las mujeres a menudo se saltan las comidas para que sus niños puedan comer, las niñas dejan de ir al colegio, muchas se ven forzadas a casarse a una edad temprana y sin alternativa para poder sobrevivir y su acceso a los servicios de salud y protección disminuye.