miércoles, 14 enero 2026

Se necesita urgentemente un alto el fuego mientras el país alcanza un sombrío hito

La crisis de hambre en Sudán está alcanzando niveles sin precedentes tras 1.000 días de una guerra devastadora, advierte Islamic Relief. Un alto el fuego es hoy más urgente que nunca, y la organización hace un llamamiento a los gobiernos internacionales para que reactiven los esfuerzos políticos destinados a poner fin al conflicto.

Los combates intensos y los recortes en la financiación internacional están empujando a cada vez más familias a la inanición, especialmente en las extensas regiones de Darfur y Kordofán. Una nueva evaluación de Naciones Unidas en Darfur del Norte muestra que más de la mitad de los niños y niñas pequeños sufren desnutrición, una de las tasas más altas jamás registradas a nivel mundial. Más del 45 % de la población de Sudán —más de 21 millones de personas— padece una escasez aguda de alimentos, y una reciente evaluación de Islamic Relief en Gedaref y Darfur reveló que el 83 % de las familias no tiene suficiente comida.

Desde que estalló la guerra en abril de 2023, Islamic Relief ha proporcionado ayuda a más de 1,2 millones de personas en todo Sudán, pero las necesidades son desesperadamente mayores.

Shihab Mohamed Ali, responsable sénior de programas de Islamic Relief en Sudán, afirmó:

«Esta guerra no puede continuar por más tiempo. Durante 1.000 días hemos visto cómo nuestro país se desgarra y cómo la población civil es atacada, hambrienta y expulsada de sus tierras. Estamos viendo a padres y madres que dejan de comer para intentar salvar a sus hijos desnutridos, y a personas que sobreviven comiendo forraje para animales y hojas. Las cocinas comunitarias que han salvado muchas vidas están cerrando por falta de apoyo internacional, empujando a más familias hacia la inanición».

Un informe reciente de Islamic Relief advierte de que muchas cocinas comunitarias gestionadas por voluntariado, conocidas como Takaaya, se enfrentan a un cierre inminente. Muchas de ellas ya han tenido que cerrar en Darfur y Kordofán, eliminando el último salvavidas para numerosas familias en zonas donde la ayuda internacional no llega en la cantidad necesaria.

Aunque la atención internacional aumentó brevemente cuando los ataques contra El Fasher se intensificaron a finales del año pasado, la crisis corre el riesgo de volver a caer en el olvido mientras continúan los combates. Solo en la última semana se ha informado de la muerte de más de 100 personas.

Shihab Mohamed Ali añadió:

«Muchos gobiernos internacionales han olvidado o ignorado el sufrimiento, o incluso están alimentando y prolongando la guerra mediante el suministro de armas, financiación y apoyo político. La población necesita ayuda humanitaria de forma urgente, pero eso no es una solución a largo plazo. Necesitamos que la comunidad internacional desempeñe un papel constructivo y utilice su poder diplomático para lograr un alto el fuego y una paz duradera. Millones de vidas y el futuro de Sudán están en juego».

Notas
Desde abril de 2023, Islamic Relief ha apoyado a más de 1,2 millones de personas con ayuda humanitaria, que incluye alimentos, suministros médicos, asistencia en efectivo, apoyo agrícola y atención en salud mental. La organización trabaja en todo Sudán, incluidas las regiones de Darfur Central, Kordofán Norte y Oeste, Jartum, Gedaref, Estado del Mar Rojo, Al Yazira, Sennar y el Nilo Azul.
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