viernes, 15 mayo 2026

Los olivos y sus frutos son fundamentales no solo en la vida cotidiana de los palestinos, sino también como símbolo de resistencia y resiliencia palestina. Aquí explicamos la importancia del olivo para el pueblo palestino.

Una historia profundamente arraigada

Los olivos se encuentran entre los árboles cultivados más antiguos del planeta. Con una esperanza de vida media de entre 300 y 600 años, estos árboles pueden sostener a familias y comunidades durante generaciones. Se han documentado olivos con miles de años de antigüedad, y se cree que el más antiguo del mundo tiene entre 2.000 y 4.000 años.

La larga vida de los olivos refleja la historia de las comunidades palestinas en su tierra, donde estos árboles han permanecido como una constante a lo largo de siglos de cambios políticos y conflictos.

La presencia de los olivos también cuestiona la idea de que Palestina era “una tierra sin pueblo”, como afirmaban algunos movimientos colonizadores en los siglos XIX y XX.

Un sustento económico

Las aceitunas constituyen la principal o secundaria fuente de ingresos para entre 80.000 y 100.000 familias palestinas. Antes de octubre de 2023, representaban el 70 % de la producción frutícola en el Territorio Palestino Ocupado (TPO). La mayor parte de la cosecha anual de aceitunas (93 %) se utiliza para producir aceite de oliva, mientras que el resto se destina a jabón, aceitunas de mesa y aceitunas encurtidas.

La mayoría de los productos derivados de la aceituna en el TPO se consumen localmente, aunque las exportaciones regionales e internacionales son cada vez más frecuentes.

Un emblema cultural

La temporada de cosecha, tradicionalmente entre octubre y noviembre, ha sido durante mucho tiempo un momento de reunión familiar, en el que las personas recogen aceitunas de sus árboles mientras cantan y comparten historias.

Incluso universidades y colegios conceden tiempo libre al alumnado para participar en la cosecha.

La mayoría de las aceitunas se prensan para obtener aceite, utilizado en la cocina, desde la preparación de zaatar hasta guisos y repostería, aunque también está presente en algunos medicamentos, cosméticos y jabones.

Parte del aceite de oliva también tiene un significado religioso, ya que musulmanes y cristianos lo consideran una sustancia bendita o simbólica y lo utilizan en sus rituales.

Más allá de ver los olivos únicamente como una fuente de ingresos, muchos palestinos mantienen un fuerte vínculo emocional con sus árboles, cuidándolos durante años y décadas casi como si fueran miembros de la familia.

Los olivos y sus frutos aparecen de forma destacada en el arte del Territorio Palestino Ocupado. Pintores y poetas como Mahmoud Darwish y Tawfiq Zayyad recurrieron con frecuencia a su poderosa simbología.

Los olivos y Gaza

Los olivos también han sido otra de las víctimas de los devastadores bombardeos israelíes sobre Gaza. A medida que las tierras cultivadas han sido destruidas por los ataques militares, muchas familias se han visto obligadas a talar sus propios árboles para utilizarlos como leña ante la grave escasez de combustible.

En un blog publicado en noviembre de 2024 con motivo del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, un trabajador humanitario de Islamic Relief relató esta experiencia:

“No puedo olvidar que los olivos nos proporcionaron madera y hojas para calentarnos y cocinar cuando no había combustible. Nosotros seguimos tomando de ellos, y ellos siguen dándonos. Incluso sus ramas extendidas nos dieron cobijo cuando no había refugio.”

Obligado a huir a un país cercano, donde ahora vive a salvo con su familia pero añorando su hogar y la paz, nuestro compañero escribió:

“Ojalá hubiera tenido la oportunidad de despedirme de mis propios árboles abrazándolos. Es un sentimiento que muchos compartimos… Tenemos un vínculo profundo con estos árboles y con la tierra en la que crecen. Forman parte esencial de nuestra herencia, de nuestra alimentación e incluso de nuestros proverbios: una herencia construida durante siglos de conexión. Como dijo el poeta palestino Mahmoud Darwish: ‘Aquí permanecemos, mientras permanezcan el tomillo y los olivos.’

“Los olivos y las personas unidas a ellos solo pueden vivir y prosperar en esta tierra, igual que otros tipos de árboles florecen allí donde pertenecen.”

Un símbolo de resistencia

Los olivos resisten la sequía y pueden crecer incluso en suelos pobres. Estas características los han convertido en símbolo del apego de los palestinos a su tierra.

Más allá del simbolismo, los olivos desempeñan un papel material en la resistencia palestina frente a la ocupación ilegal y la confiscación de tierras. Plantar y cultivar estos árboles es un acto de resistencia en medio de la ocupación, mientras que su presencia dificulta afirmar que una tierra está deshabitada o en desuso.

Sin embargo, muchos agricultores han quedado separados de sus árboles debido a las severas restricciones israelíes de acceso a la tierra.

Un sistema de permisos aplicado de forma inconsistente dificulta enormemente la capacidad de los agricultores para cultivar sus tierras. Los permisos se conceden individualmente, lo que a menudo impide que las familias trabajen juntas y reduce las cosechas.

Además, los agricultores suelen tener que atravesar controles militares para llegar a sus tierras. Estos puestos solo abren en determinados horarios, limitando el tiempo que pueden dedicar al cultivo y afectando también a la producción.

Aunque los olivos pueden sobrevivir sin cuidados constantes, lo que permite que sigan siendo una fuente valiosa de ingresos pese a las dificultades de acceso, el impacto de separar a los agricultores de su tierra y de sus árboles es muy significativo.

Olivos bajo ataque

Por desgracia, los olivos, y quienes los cultivan, se han convertido en objetivo de ataques, especialmente justo antes y durante la temporada de cosecha.

Esto ocurre sobre todo en Cisjordania, donde colonos han arrancado, quemado y destrozado árboles.

En 2025, la agencia de Naciones Unidas OCHA informó del nivel más alto de daños causados por ataques de colonos desde 2020, con más de 4.000 árboles atacados en 126 incidentes registrados en 70 localidades y pueblos.

Estos ataques han sido condenados por organizaciones internacionales no gubernamentales, así como por algunos grupos judíos, que recuerdan que la Torá prohíbe destruir árboles, incluso en tiempos de guerra.

La destrucción de árboles en conflictos también viola la Convención de Ginebra, concretamente sus artículos 54 y 55.

Las comunidades locales y grupos de la sociedad civil han tomado medidas para proteger a los árboles y a los agricultores durante la cosecha, además de reemplazar los árboles destruidos, aunque las cifras de OCHA sugieren que el problema sigue empeorando.

Islamic Relief apoya a los palestinos necesitados

A lo largo de los años, Islamic Relief ha proporcionado olivos a familias palestinas para ayudarles a aumentar sus ingresos y mejorar su alimentación.

Este trabajo contribuye a garantizar que las comunidades palestinas tengan suficiente comida en el futuro, fortalece su capacidad para afrontar dificultades, protege el medioambiente y mantiene vivas las tradiciones culturales.

La entrega de olivos es solo una de las muchas formas en que Islamic Relief apoya a los palestinos en situación de extrema necesidad.

Infórmate y dona a nuestra campaña de emergencia para Palestina.

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