En el Islam, las obras prescritas y las que se fomentan por la causa de Allah (SWT) son claramente distintas.
El Zakat es obligatorio para todo musulmán, mientras que la Sadaqah es una obra voluntaria y fomentada. Lo más importante es que ambas se ganan la complacencia y la recompensa de Allah (SWT), a pesar de la diferencia entre ellas.
El Islam considera ambas como un acto de caridad. Sin embargo, realizar el Zakat es uno de los cinco pilares del Islam. Todo musulmán debe cumplirlo cada año de su vida, siempre que tenga la capacidad y cumpla con los requisitos.
Ambas comparten muchas diferencias y puntos en común. En esencia, cada una contribuye enormemente al bienestar de la humanidad.
Seis diferencias entre el Zakat y la Sadaqah:
El Zakat es obligatorio, mientras que la Sadaqah es voluntaria.
El Zakat se realiza una vez transcurrido el año de los bienes sujetos a zakat. Sin embargo, la Sadaqah se puede realizar en cualquier momento. Solo las personas que cumplen con los criterios de elegibilidad pueden recibir donaciones de Zakat. Sin embargo, cualquier persona puede recibir donaciones de Sadaqah.
Un musulmán debe ser elegible para pagar el Zakat. Sin embargo, esto no aplica para donar Sadaqah.
El Zakat es una cantidad fija (2,5%). Mientras que con la Sadaqah, un musulmán puede donar tanto o tan poco como desee.
La Sadaqah y la Jariyah de Sadaqah pueden ser una forma de recompensa continua para un musulmán que fallece. El Zakat, en cambio, es una caridad que solo se puede realizar en vida.
Seis puntos en común entre el Zakat y la Sadaqah:
Ambas son actos de caridad.
Un musulmán debe tener la intención específica de realizar cada uno de estos actos por la causa de Allah (SWT).
Ambas benefician a los necesitados y a la sociedad en su conjunto.
Allah (SWT) ama tanto las obras de Sadaqah como el Zakat.
Son actos que aumentan la cercanía a Allah (SWT). Ambos actúan como purificación del resto de la riqueza que un musulmán gasta.