El reto ciclista de Andalucía del 2018 ayudó a suministrar agua potable a 1.500 personas de la comunidad de Banankoro, Mali.

Junto con las oficinas de Islamic Relief España, Italia y Sudáfrica pudimos recaudar 29.189€ para suministrar agua potable en el pueblo de Banankoro (Titibougou), municipio de N’Gabakoro, Kati circle, región de Koulikoro, Mali.

El propósito de esta intervención de 6 meses (Del 22/05/2017 al 22/11/2018) fue contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la comunidad del pueblo de Banankoro en la comuna rural de N’Gabacoro Droit en el círculo de Kati. Su propósito era satisfacer la crítica necesidad de agua apta para el consumo doméstico de la comunidad a través de la instalación de un sistema de suministro de agua que funciona mediante energía solar. Como resultado de la intervención, las necesidades esenciales de agua para el consumo doméstico se han logrado suplir, beneficiando a la mayoría de las personas que viven en el pueblo de Banakoro. Al inicio del proyecto solo había un pozo equipado con una bomba manual en el pueblo. Según los estándares nacionales, este pozo de perforación solo es suficiente para cubrir las necesidades de agua de 400 personas, es decir, el 16% de la población de Banankoro. Después de esta intervención y según lo planeado, 1.500 habitantes (765 mujeres y 735 hombres) adicionales han tenido sus necesidades de agua potable cubiertas, lo que aumenta la tasa de cobertura del 16% al 76%.

En la evaluación de los resultados obtenidos de la intervención, se realizaron grupos focales con 5 mujeres en cada uno de los 3 puntos de distribución del proyecto. El 100% de los encuestados coincidieron en que:

  • A diferencia del período del anteproyecto, sus tareas relacionadas con la recogida de agua se han reducido al mínimo. Informaron que recogen agua potable en unos diez minutos en comparación con las dos a tres horas que dedicaban anteriormente a la implementación del proyecto. Afirmaron que el tiempo ahorrado en la recogida de agua se utiliza ahora para llevar a cabo actividades generadoras de ingresos tales como la venta de pescado y labores de horticultura.
  • Los encuestados también indicaron que ahora disponen de suficiente agua para uso diversificado en su vida diaria. Informaron que antes del proyecto, el pueblo entero iba al río a asearse. Las mujeres, por consiguiente, se veían obligadas a buscar lugares discretos fuera de la vista de los hombres. Afirmaron que no estaban tranquilas y tenían miedo por estar expuestas a posibles abusos. En la actualidad, al disponer de agua, pueden asearse en sus hogares de manera segura.
  • Las mujeres informaron de que para no perder tiempo en largas colas en el pozo de bombas manuales, iban al río a recoger agua, quedando expuestas a las enfermedades transmitidas por el agua. Ahora ya no tienen que usar el agua del río para su consumo.  

Un cambio de vida importante para las comunidades de Banankoro

La instalación de este sistema de agua junto con el desarrollo de las capacidades de los beneficiarios ha ayudado a conseguir cambios importantes en las condiciones de vida de las comunidades de Banankoro. Tras la intervención, la comunidad ha mejorado sus prácticas, abandonando el uso del agua de fuentes no protegidas que antes se utilizaban como agua potable.

La intervención ha ayudado a crear un sentido de interés comunitario en toda la aldea y Banankoro acordó por unanimidad realizar contribuciones para garantizar la sostenibilidad del servicio de suministro de agua de la aldea. Se han cubierto las necesidades críticas de agua potable de 1.500 personas, según lo planeado. El proyecto ha permitido el desarrollo de recursos humanos capaces de llevar a cabo tareas de mantenimiento y reparación, ayudando a ahorrar dinero a las comunidades. A largo plazo, los pueden aprovechar su experiencia para generar ingresos mediante la realización de tareas de reparación de infraestructura en las comunidades vecinas. La adopción de buenas prácticas de saneamiento e higiene permite interrumpir la cadena de transmisión de enfermedades transmitidas por el agua.

 

Assanatou Traore nos da las gracias

 

Me llamo Assanatou Traore y soy del pueblo de Banankoro en la comuna de N’Gabakoro Droit ubicada entre la ciudad principal de la comuna y el río. Llevo cinco años viviendo en este pueblo, que no está lejos de Bamako. Cuando me mudé aquí, mis hijos no terminaban de acostumbrarse a su nuevo hogar debido a la grave escasez de agua.

Solo había una bomba y estaba muy lejos de nuestra casa. Enfermedades como la malaria, dolores de estómago, diarrea y tracoma eran bastante comunes. Mi marido siempre se preguntaba la razón por la que casi todos los niños del pueblo tenían enfermedades oculares permanentes e infecciones diarreicas.

Pero cuando empezamos a beneficiarnos de este proyecto de agua potable, mis hijos y yo descubrimos y entendimos muchas cosas a través de las sesiones de sensibilización sobre la cadena del agua y sobre enfermedades relacionadas con el consumo de agua no potable. Entendí que estas enfermedades están relacionadas con nuestras prácticas.

En cuanto empezamos a hacer uso de las fuentes de agua potable y lavarnos las manos con jabón durante los momentos clave, todas estas enfermedades desaparecieron.

Gracias Islamic Relief

Todo esto ha sido posible gracias a todos los participantes del reto ciclista de Andalucía

Consulta aquí más información de cómo puedes participar en los callenges internacionales para ofrecer AGUA PARA LA VIDA.