lunes, 13 noviembre 2023

La situación sobre el terreno en Gaza sigue siendo extremadamente peligrosa y la población civil se enfrenta a una lucha desesperada por sobrevivir en medio de bombardeos implacables y escasez de agua, alimentos, medicinas y refugio seguro.

Más de 10.000 personas han perdido la vida en Gaza, incluyendo más de 4.800 niños. Hay más de 1,5 millones de personas desplazadas tras la orden de evacuación del sur de la Franja de Gaza.

Decenas de miles de personas han resultado heridas y los cortes en la comunicación continúan dejando a la gente con la incertidumbre de saber si sus seres queridos están a salvo. En Israel,  1.400 personas han fallecido y más de 4.500 han resultado heridas.

El «bloqueo total» de Gaza impuesto el 9 de octubre intensificó el bloqueo que ya existía en la franja, el cual ya dura más de 16 años. Se cortó el acceso a cualquier suministro potable de agua, alimentos, medicinas y combustible desde fuera de Gaza durante casi dos semanas. La entrada de limitados convoyes de camiones con ayuda humanitaria se reanudó el 21 de octubre, sin embargo esto sólo es una pequeña fracción de lo que se necesita y aún se sigue excluyendo el combustible.

A pesar de la enorme pérdida de vidas, los llamamientos a un alto el fuego hasta ahora no han sido permitidos  y no se vislumbra un final para esta violencia.

Ésta es la situación en Gaza un mes después.

Hambre

Pese a que recientemente se ha permitido la entrada de cierta ayuda (incluidos alimentos) en Gaza, las cantidades no son suficientes para satisfacer las necesidades de la comunidad. Las cantidades también son considerablemente menores que las que llegaban a la franja antes de la escalada. La falta de combustible está afectando a los negocios en toda Gaza, incluidas panaderías y tiendas de alimentos. La gente hace cola durante horas para poder comprar pan, exponiéndose a un gran peligro. Muchas panaderías se han visto obligadas a cerrar porque ya no disponen de suficiente combustible para hacer funcionar sus hornos, mientras que al menos 11 han quedado destruidas por bombas.

El único molino en funcionamiento de Gaza ahora no puede moler trigo debido a la falta de electricidad, por lo que sólo las panaderías contratadas por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas y un pequeño número fuera del norte de Gaza han podido proporcionar pan de forma intermitente a los refugios.

Para los propietarios de tiendas, el suministro de alimentos está disminuyendo y los precios están subiendo. Incluso aunque haya  alimentos disponibles en los almacenes, las tiendas tienen dificultades para reabastecerse debido al peligro que conlleva desplazarse para recoger artículos en medio de intensos bombardeos y la falta de combustible para sus vehículos.

Para las familias la situación es desesperada y cada semana requiere una paciencia infinita y un mayor ingenio el poder encontrar formas de conseguir alimentos y hacer que duren el mayor tiempo posible. La falta de electricidad significa que los productos congelados y refrigerados se han echado a perder, mientras que la falta de combustible reduce en gran medida las opciones para cocinar.

Con suministros de agua extremadamente limitados y estrictamente racionados, las familias deben considerar cuidadosamente cuánta agua implica lo que van a preparar o cuántos platos lavar. Cada desplazamiento para la compra de más alimentos conlleva peligro y muchos se saltan comidas para que los alimentos que tienen duren más.

Refugio

En la actualidad, parece que no hay ningún lugar seguro donde refugiarse en Gaza. La ciudad de Gaza y las zonas del norte han sido azotadas por bombas, mientras que las zonas del sur también han sido afectadas a pesar de una orden de evacuación israelí que insta a la gente a trasladarse al sur.

Los campos de refugiados, hospitales y escuelas que albergan a personas desplazadas se encuentran entre los edificios destruidos o gravemente dañados por los bombardeos.

Los refugios están enormemente superpoblados y existe preocupación por posibles brotes de enfermedades tras los informes de casos de varicela, diarrea e infecciones respiratorias. El movimiento masivo de personas hacia el sur ha ejercido una presión adicional sobre los recursos de la zona. La situación es tan grave que algunas personas han regresado al norte a pesar del peligro.

Actualmente hay alrededor de 1,5 millones de desplazados internos en Gaza.

Agua

Gaza ha padecido una crisis de agua durante años, pero la actual escalada ha hecho que la situación sea aún más desesperada.

La mayor parte del agua de Gaza está contaminada con aguas residuales no tratadas y agua salada y, sin combustible, la única planta desalinizadora de la franja no puede funcionar.

Gaza no tiene una red de agua a la que estén conectados todos los edificios, sino que los edificios tienen tanques de agua que se llenan periódicamente. Sin electricidad ni combustible, el agua no puede transportarse a estos tanques, ni puede fluir desde los tanques hacia los grifos, duchas y mangueras para su uso.

Antes de esta escalada de violencia, grandes camiones cisterna distribuían agua a las casas y otros edificios, pero los bombardeos han hecho que sea demasiado peligroso para algunos conductores viajar incluso para llenar sus camiones cisterna, y mucho menos cubrir sus rutas normales. Incluso sin los bombardeos, la falta de combustible presentaría un enorme desafío para las entregas.

Muchos edificios en Gaza disponen de pozos, pero sin suministro de electricidad es casi imposible bombear el agua de estos pozos a los tanques de almacenamiento de los edificios. Si bien los generadores se han utilizado durante mucho tiempo para cubrir zonas donde falla el suministro eléctrico de Gaza, ahora la gente está luchando por encontrar combustible para hacer funcionar los generadores.

Y ahora, aunque las personas puedan conseguir agua de los pozos, esta agua ya no es segura para beber. 

La falta de agua no se refiere sólo al agua para beber: sin agua potable, los hospitales no pueden mantener la higiene y los agricultores no pueden regar sus cultivos ni cuidar a los animales.

Para la población de mayoría musulmana de Gaza, el agua también tiene un significado espiritual y es necesaria para realizar la limpieza ritual antes de la oración.

Siete instalaciones de agua en toda la Franja de Gaza han sufrido daños importantes, incluidas tres tuberías de alcantarillado y dos embalses. Las autoridades han advertido sobre un riesgo inminente de inundaciones de aguas residuales en la ciudad de Gaza.

Combustible

Sin combustible, es imposible mantener el funcionamiento de los servicios dentro de Gaza.

La gente se ha visto obligada a adaptarse a frecuentes problemas de suministro eléctrico durante muchos años, por lo que los generadores se han convertido en un recurso habitual cuando se corta la red eléctrica.

Sin embargo, en este momento no hay combustible para alimentar estos generadores y las familias se encuentran completamente sin electricidad, a menos que tengan acceso a paneles solares, algunos de los cuales también han resultado dañados en los bombardeos militares.

Sin electricidad, la gente no puede cargar sus teléfonos para contactar a sus seres queridos, mantenerse al día con las noticias o pedir ayuda.

Los hospitales realizan cirugías únicamente con la luz de un teléfono, y los pacientes que dependen de equipos como máquinas de diálisis, ventiladores e incubadoras para sobrevivir corren cada vez más riesgo de morir.

Los vehículos (incluidas ambulancias, vehículos de organizaciones humanitarias y camiones cisterna de agua) se están quedando sin gasolina y hay pocas esperanzas de repostar en un futuro próximo. Esto hace que sea más difícil para organizaciones humanitarias como Islamic Relief, así como para los trabajadores de la salud y otros, realizar su trabajo para salvar vidas. También es más difícil para las personas encontrar las cosas que necesitan – desde pan hasta pañales para bebés–, ya que se limitan a buscar alrededor de un área que pueden recorrer a pie.

Los camiones de basura se enfrentan al mismo problema: acumulan basura en las calles y esto supone un riesgo para la salud, mientras que al menos 25 estaciones de bombeo de aguas residuales en la ciudad de Gaza han dejado de funcionar.

Israel se ha negado a permitir la entrada de combustible a Gaza desde el inicio de la escalada. Considera que el combustible tiene un “doble uso”, es decir, que puede utilizarse tanto con fines civiles como militares, por lo que está prohibida su importación a Gaza.

Asistencia Sanitaria

Incluso antes de la escalada, el sistema de salud de Gaza estaba al borde del colapso.

En el último mes, 14 de los 35 hospitales con capacidad para pacientes hospitalizados dejaron de funcionar y más del 70% de todos los centros de atención primaria en toda Gaza cerraron debido a daños o falta de combustible.

Se estima que hay 50.000 mujeres embarazadas en Gaza, y más de 180 dan a luz cada día, según la Organización Mundial de la Salud. Es probable que alrededor del 15% de estas mujeres sufran complicaciones y necesiten atención médica adicional.

Hospitales, clínicas de salud y docenas de equipos sanitarios móviles en toda la Franja de Gaza están haciendo todo lo posible para tratar a un número cada vez mayor de pacientes heridos y familias desplazadas, y algunos hospitales han levantado tiendas de campaña dentro de sus recintos para hacer frente al hacinamiento.

Sin embargo, están funcionando mucho más allá de su capacidad y el personal está sintiendo el coste físico y mental de tratar a un gran número de personas heridas.

La respuesta de Islamic Relief 

La situación en Gaza es extremadamente peligrosa y el equipo y los socios de Islamic Relief sobre el  terreno se enfrentan muchos de los mismos desafíos que las comunidades a las que apoyamos. Han perdido a seres queridos, han sufrido desplazamientos y viven bajo la constante amenaza de bombardeos.

En medio de estas condiciones inimaginablemente duras, nuestros compañeros y nuestros socios continúan actuando como un salvavidas para las personas que más lo necesitan en Gaza,  siempre que sea seguro hacerlo.

Islamic Relief está brindando apoyo  a familias vulnerables y desplazadas en la ciudad sureña de Khan Younis, en Rafah, cerca de la frontera con Egipto, y en la zona media de Gaza.

Hemos proporcionado alimentos a decenas de miles de personas con paquetes de alimentos, verduras frescas, comidas calientes y vales para la compra de alimentos. También proporcionamos agua, kits de higiene y mantas para ayudar a las personas a mantener una higiene y poder estar abrigadas.

En varios refugios, hemos dado un respiro a más de 4.500 niños, organizando juegos y eventos divertidos para distraerles de esta situación extremadamente estresante. También hemos transferido dinero para los niños huérfanos a quienes apoyamos a través de nuestros programas existentes en Gaza, para ayudarles a comprar suministros o encontrar refugio en este momento crítico.

Hemos apoyado a los centros de atención médica proporcionando casi 2,3 millones de artículos médicos para tratar al creciente número de pacientes heridos.

Alto al fuego inmediato

Además de ayudar a las personas más vulnerables sobre el terreno, Islamic Relief pide que se respete el derecho internacional y se requiere un alto el fuego inmediato para poner fin a la práctica israelí de castigo colectivo contra toda la población. También pedimos que se permita un flujo constante, significativo y sin obstáculos de la ayuda humanitaria a través de la frontera con Egipto, y que se levante sin demora la prohibición de las entregas de combustible.

Todas las partes tienen el deber de proteger a los civiles de cualquier daño, evitar atacar la infraestructura civil y garantizar que la población civil  tenga acceso a las necesidades básicas como agua, alimentos y energía. Por el momento, es evidente que este deber no se está cumpliendo. A Islamic Relief le preocupa profundamente que la gente del norte de Gaza se haya visto obligada a huir hacia el sur, sin que se hayan establecido rutas seguras. Ningún lugar es seguro en Gaza.

Queremos que los gobiernos internacionales:

  • Llamen a un alto el fuego inmediato para priorizar la preservación de la vida humana. Instamos nuevamente a todas las partes a que cumplan sus compromisos en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
  • Que exijan que Israel ponga fin inmediatamente a su asedio a Gaza y garantice que la ayuda humanitaria llegue de forma segura a las personas necesitadas conforme a los principios humanitarios. Israel debe permitir la entrada segura y sin obstáculos de agua, alimentos y otras necesidades humanitarias a Gaza. Se debe permitir la entrada de combustible para que puedan funcionar hospitales, panaderías y plantas de agua. Israel debe permitir la distribución de ayuda vital tal como: alimentos, medicinas y combustible. Así como el restablecimiento del suministro eléctrico y la conexión a Internet en Gaza; y también debe garantizar que el personal médico y humanitario pueda desplazarse de forma segura para que puedan realizar su vital trabajo.
  • Que exijan que todas las partes cumplan con el derecho internacional y garanticen que los civiles estén protegidos de cualquier daño. Ninguna de las partes debe atacar a los civiles ni a la infraestructura civil y deben garantizar que la población tenga acceso a necesidades básicas como agua, alimentos y energía.
  • Que se incremente la ayuda a Gaza para responder a las necesidades humanitarias urgentes y que se trabaje con socios internacionales para garantizar que los gobiernos continúen financiando a las organizaciones humanitarias que responden a la crisis.
  • Que se garantice la seguridad de los trabajadores humanitarios conforme al Derecho Internacional Humanitario, permitiendo y salvaguardando a quienes hacen llegar la ayuda en Gaza.

Por favor, ayuda a que Islamic Relief siga brindando apoyo a las personas que más lo necesitan en Gaza. Dona ahora a nuestra llamada de Emergencia en Palestina.

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