Luchando contra el hambre en Yemen

En un país donde casi la mitad de la población sufre de inseguridad alimentaria, y un millón de niños sufren de desnutrición, Islamic Relief lucha contra el hambre en todos los frentes: Proveemos con alimentos y tratamientos para la desnutrición, ayudando a los agricultores y pescadores a sobreponerse de las sequías y formando a mujeres y jóvenes para conseguir sus propios medios de vida y así luchar contra la subida de precios de los alimentos, entre otras dificultades.

Diez millones de personas en Yemen -casi la mitad de la población- vive en la sombra de la pobreza. El 44% de yemeníes vive una situación de inseguridad alimentaria, que se ha duplicado en los últimos dos años.

En uno de los países más pobres de Oriente Medio, Islamic Relief está luchando contra el hambre en Hodeida, Abyan y Lahj, donde alrededor de 3.400 familias recibirán apoyo nutricional, incluyendo alimentos suplementarios y dispensarios móviles sanitarios.

La desnutrición infantil es un problema grave, con casi un millón de niños menores de cinco años que sufren de desnutrición aguda. La desnutrición puede causar debilidad en los huesos, retraso en el crecimiento e incluso daños cerebrales, por lo que es crucial detectarlo en las primeras etapas de vida. Trabajamos con el departamento de salud del gobierno, capacitando a 100 profesionales de la salud y voluntarios para detectar los primeros signos de manera que los niños puedan ser tratados. También promovemos los beneficios nutricionales de la lactancia materna.

La pobreza es una de las principales causas de inseguridad alimentaria en Yemen: la sequía afecta el crecimiento de los cultivos, el aumento de precios de los alimentos dificulta su producción, incluso cuando están disponibles. Islamic Relief está ayudando a las familias a abordar las causas profundas del hambre. Forma y capacita a 1.200 agricultores y pescadores para fomentar sus medios de vida resistentes a las sequías dándoles semillas y otras herramientas esenciales. Las nuevas técnicas y herramientas que reciben son respetuosas con el medio ambiente, algo fundamental en una zona acosada por los desastres relacionados con el cambio climático y la sequía, que a su vez es una de las causas del hambre.

Para ayudar a aumentar los ingresos de las familias y que puedan comprar alimentos, estamos ayudando a las mujeres a conseguir sus propios ingresos, así como damos a 800 jóvenes formación para ayudarles a iniciar pequeños negocios para así sacarlos de un círculo vicioso de pobreza y hambre desde una etapa temprana de su vida.

Este es un proyecto integral que aborda el hambre y la inseguridad alimentaria desde todos los ángulos -nutrición y cuidados de la salud, pobreza y medios de subsistencia, sequía y cambio climático- y rezamos por su éxito. Gracias por hacerlo posible.