Entrevistamos a Nieama Milahi, una voluntaria de Barcelona, que nos explica su experiencia en el reto ciclista en Turquía.

Nuestros voluntarios de Islamic Relief España, Italia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos asumieron el reto ciclista en una larga travesía por Turquía con el propósito de recaudar fondos y financiar la construcción de pozos de agua en países de África.

Barcelona, a 18 de octubre de 2018

¿Qué expectativas tenías antes de iniciar el reto?

Sinceramente no tenía expectativas porque fue un viaje muy repentino: se decidió 24h antes que iba a ir. Sin embargo, la idea ya de por sí me entusiasmaba. En el avión, me dije a mí misma: “eres muy afortunada por tener la oportunidad de poder recaudar para un proyecto cuya sadaqa es infinita”. Islamic Relief tiene muchos proyectos, para mí, los más especiales son los que están relacionados con el agua y los huérfanos.

¿Qué es lo que te impulsó a participar en este reto?

Era un reto al que no le di muchas vueltas, es decir, me tiré a la piscina como suelen decir. ¿Cómo iba a decir que no a un reto como éste?

¿Qué es lo que más te sorprendió e impactó?

Me impactó la ruta que íbamos a recorrer. Era una ruta difícil, de unos 176 km, que requería muchísimo esfuerzo físico. Un jihad en toda regla. Fue genial ver cómo todo el grupo estaba decidido a hacerlo, la energía que había era contagiosa. Gente joven y no tan joven, de diferentes países unidos con un mismo propósito: recorrer todos esos kilómetros para recaudar fondos.

¿Qué te resultó más difícil?

El recorrido del tercer día: teníamos que subir en bicicleta por una montaña de más de 1.000 metros de altura. Recuerdo que sin darme cuenta gritaba por el dolor que sentía en las piernas, animándome a mí misma a seguir para llegar a la meta. Fue el día más duro. Era inevitable pensar y ponerte en la piel de los que recorren kilómetros para obtener agua potable.

¿Cuál crees que será la repercusión que tendrá tu reto en los proyectos de agua?

¡Muy grande! Estamos en la recta final de las recaudaciones, este proyecto se quiere implementar a partir de enero de 2019 in sha Allah. Tenemos que llegar a nuestro objetivo. Malawi necesita esos pozos; nuestro esfuerzo y donaciones son requeridas.

¿Qué has aprendido de esta experiencia?

Personalmente, este challenge lo tenía todo. Din (nuestras bases religiosas siempre nos han acompañado), historia y cultura (la ruta seguía los pasos de la conquista del imperio otomano) y deporte (ejercicio físico). Para mí, las tres combinaciones han hecho que este reto sea más emocionante que cualquier otro. He aprendido sobre la historia islámica de ese maravilloso país; sobre cómo controlar tu cuerpo y mente en situaciones de dificultad;  cóomo sacar fuerzas de dónde, a veces, crees que no hay.

Al final de cada día, hacíamos reflexiones en grupo sobre las dificultades, vivencias y aprendizaje relacionándolo siempre con la historia y el motivo por el que fuimos hasta allí: ¡los pozos de agua!

¡Sin duda lo repetiría!

#AguaParalaVida #Water4life