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Un éxito que crece entre las sombras de la pobreza

En el 2011, África del Este estaba en las garras de la peor sequía en 60 años, y la espantosa cifra de 230.000 personas que ya habían muerto. Islamic Relief estaba al frente en la prestación de ayuda de emergencia a Somalia, Kenia y Etiopía. Pero también formamos parte de una pequeña historia de éxito en una zona remota de Kenia, que ofrece una esperanza real para el futuro.

El seco condado de Mandera está en el este hacia el norte, en la frontera de Somalia. Mientras que la mayoría de la población de Mandera luchaba por sobrevivir durante la sequía del 2011, algunas familias pudieron participar en el proyecto de Islamic Relief para ayudar a las comunidades a cambiar la ganadería por el cultivo de tierras regadas por el río Daua. La gente está cambiando todos sus medios de subsistencia para luchar contra el cambio climático.

Durante muchas generaciones, la mayoría de la población de Mandera ha vivido como pastores: granjeros y ganaderos itinerantes que recorren vastas áreas para encontrar pastos para sus vacas y cabras. Pero una serie de sequías severas y continuadas están matando esta forma de vida. Millones de cabezas de ganado ya han muerto y han dejado a muchos pastores dependientes de la ayuda alimentaria para sobrevivir.

Ishmail Mohamed, de 36 años, y su esposa, Nuria Ahmed ahora pueden alimentar a sus siete hijos sin la ayuda de emergencia -y logró hacerlo durante la etapa más severa de las sequías en 2011-.

Antes de que entrara a formar parte del proyecto de riego de Islamic Relief, cuatro de los hijos de Ishmail y Nuria sufrían de desnutrición aguda y los inscribió en el programa de alimentación terapéutica de Islamic Relief. Ahora los siete están creciendo como niños sanos.

“No hay sufiente lluvia para sostener este medio de vida,” explica Ishmail, que solía tener 100 cabezas de ganado y ahora solo tiene un puñado de vacas que le dan leche para sus hijos. ”En el futuro tengo la intención de reducir mis números de ganado y concentrarme en los cultivos.” Él ya cultiva maíz, judías y cultivos comerciales como el pimiento, la cebolla, los tomates, las papayas y la col.

Ishmail está un poco triste porque ya no va a enseñar las habilidades de pastoreo de sus antepasados a sus hijos, pero también está orgulloso de su nueva experiencia. “Las cebollas son nuestra mejor cosecha, hay una gran demanda y conseguimos buenos precios. Normalmente vendemos a mayoristas y comerciantes que luego los transportan a Nairobi.”

Si Ishmail no hubiera tenido esta posibilidad y sus hijos hubieran caído desnutridos de nuevo, costaría alrededor de £ 33.70 al mes proporcionar ayuda alimentaria a su familia. Pero cuesta sólo £ 19 al mes proporcionar a una familia como la de Ishmail con semillas y diesel para regar y cultivar un acre de tierra -que viene a demostrar que la protección de desastres naturales puede ahorrar dinero, así como vidas-.

Islamic Relief ha de enfrentarse con la realidad de que el pastoreo ya no es un medio de vida sostenible para muchas personas por culpa del cambio climático. El paisaje es muy árido y el ganado se vuelve muy vulnerable. Así que los fondos de nuestra Emergencia en Ramadán del año pasado están ayudando a 55.000 personas como Ishmail a encontrar nuevas formas de ganarse la vida e incluso abrazar una nueva forma de vida -impulsado por una donación adicional del Gobierno del Reino Unido-. A largo plazo se espera que los beneficiados logren ser autosuficientes, vender sus productos y alimentar a sus propias familias.