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Una llamada desde el frío en Jordania

En uno de los barrios más pobres de Mafraq, en Jordania, una familia de 11 miembros pasa noches frías acurrucados en una habitación pequeña sin ningún tipo de ventilación, cuyo alquiler cuesta 104 € mensuales.

Cuando entras en la habitación de Ahmad, lo primero que piensas es lo afortunado que eres. Uno es incapaz de imaginar cómo se puede vivir allí, con un suelo frío y duro, el olor a humedad que inunda la habitación, las constantes goteras y mucho más.

En una esquina de la habitación, nos sorprendieron algunas hermosas sonrisas sentadas alrededor de un calefactor de leña tratando de protegerse del frío. Ahmad nos dijo “éstos son mis hijos, la menor es mi nieta de siete meses, la madre la dejó cuando apenas tenía 2 meses. Mi hija mayor, Noor, nació con un daño cerebral y una deficiencia mental, siempre necesita el apoyo de los demás. Desafortunadamente, continúa usando pañales “.

Ahmad huyó de Siria desesperadamente hace cinco años con sus hijos y una esposa con una enfermedad mental y cáncer de mama, en busca de un lugar seguro, lejos de los bombardeos. Ahmad nos dice: “cuando estaba en Siria, trabajaba en el ayuntamiento y vivíamos muy bien. Pero, cuando estalló la guerra, nuestra vida cambió por completo: mis hijos ya no podían dormir, pasaban las noches en vela, sentíamos que vivíamos en una película de terror. Mi mujer era una mujer culta y sociable, pero después de presenciar la ejecución de su padre y tras haber sido golpeada en la cabeza con un arma, empezó a sufrir problemas mentales”.

“Así vivimos el invierno: yo puedo aguantar el frío, pero mis hijos aún son demasiado pequeños y no pueden”. Cada vez que bajan las temperaturas, Noor tiene que ir al hospital debido a su bajo sistema inmunológico. Aunque mis otros hijos se han acostumbrado a cubrirse con mantas viejas, traje este calefactor de leña, pero no siempre puedo comprar leña. Además, la inhalación de humo les causa dificultades para respirar a mis hijos”.

Islamic Relief Jordania a través de su campaña de preparación para el invierno está trabajando para aliviar el sufrimiento de los refugiados. Con las generosas donación de Islamic Relief, hemos podido beneficiar a más de 220 familias en diferentes áreas del norte, cada familia ha recibido bombonas de gas, calefactores, mantas, cupones para kits de higiene, recargas y ropa.

“Estoy muy feliz por la ayuda que hemos recibido. Necesitábamos desesperadamente estos artículos para hacer frente al invierno, especialmente el calefactor. Ahora, puedo salir de casa sabiendo que mi familia está en un lugar cálido y seguro, sin humo ni fuego. No hay palabras suficientes que muestren lo agradecido que estoy. No se trata de la ayuda, se trata de empatía. Nos habéis brindado la calidez que necesitábamos, nos habéis dado ropa nueva y habéis devuelto la alegría a los corazones de mis hijos”, nos dijo Ahmad.

Noor Al Huda de 14 años y Hajar de 12 años, las hijas de Ahmads, no han vuelto al colegio desde que huyeron a Jordania porque tienen que cuidar de sus hermanos. Noor Al Huda nos dijo: “tengo muchas ganas de volver a la escuela, soy buena en inglés y me gustaría aprender mucho más. Mi padre espera que algún día Hajar y yo podamos ir al colegio, pero sé que no tiene dinero ni siquiera para el transporte, ¡pero tal vez algún día alguien pueda ayudarnos!”

Antes de que el equipo de IRJ saliera de la casa, Ahmad comentó: “¿puedo preguntartos algo? Me gustaría que compartierais mi historia en los medios, para que mi madre en el Líbano pueda verme, la echo mucho de menos. Quiero decirle que estamos bien y espero que ella también lo esté”.