Miles de familias están huyendo de la nueva escalada militar en Yemen y necesitan asistencia humanitaria con urgencia, advierte Islamic Relief.
Una nueva intensificación del conflicto podría tener consecuencias humanitarias catastróficas en un país donde millones de personas ya sufren niveles extremos de desnutrición y pobreza.
Los trabajadores humanitarios de Islamic Relief en las gobernaciones de Taiz, Lahj y Adén señalan que cada día miles de familias más se ven obligadas a desplazarse a medida que se intensifican los ataques aéreos, los bombardeos y los enfrentamientos armados. Muchas huyen sin refugio, alimentos, agua ni ropa y sin acceso a atención médica. Islamic Relief tiene previsto proporcionar ayuda a las familias desplazadas.
Yemen ya atraviesa una de las peores crisis humanitarias del mundo. Años de conflicto y crisis económica han dejado a 22 millones de personas, dos tercios de la población, necesitadas de asistencia humanitaria. Desde la tregua de 2022 se habían producido algunas mejoras, aunque frágiles, pero ahora corren el riesgo de revertirse rápidamente.
Servicios esenciales como la atención sanitaria y el suministro de agua ya están sometidos a una enorme presión, mientras que los recortes de la ayuda internacional están obligando a cerrar algunos servicios esenciales.
Islamic Relief advierte de que la comunidad internacional debe actuar para evitar una nueva escalada que podría sumir a millones de yemeníes de nuevo en una catástrofe humanitaria. La ONU informa de que más de 80.000 personas ya han sido desplazadas en Taiz, Lahj y Adén, aunque las comunidades locales estiman que la cifra podría ser mucho mayor.
Khanzad Shah, responsable interina de programas de Islamic Relief en Yemen, explica:
«Miles de familias más han huido de sus hogares en las últimas 24 horas y el número sigue aumentando cada día. Muchas no tienen suficiente comida ni agua, ya que tuvieron que huir llevándose únicamente aquello que podían transportar. Según se informa, en algunas zonas pueblos enteros han quedado vacíos.»
«Cuando los enfrentamientos se intensifican, la población civil más pobre es siempre la que más sufre. La situación es cada vez más desesperada y la gente necesita ayuda con urgencia.»
«La crisis de Yemen ha sido prácticamente olvidada por el mundo, y esto debería servir como una llamada de atención: la población de Yemen sigue sufriendo y la crisis podría empeorar aún más.»
Islamic Relief pide a las partes en conflicto que reduzcan la escalada, protejan a la población civil y garanticen un acceso humanitario seguro a las personas que necesitan ayuda. También pide a la comunidad internacional que aumente la asistencia humanitaria y refuerce los esfuerzos diplomáticos encaminados a alcanzar una paz duradera.
Islamic Relief trabaja en Yemen desde 1998 y desarrolla proyectos para mejorar el acceso al agua y al saneamiento, fortalecer medios de vida sostenibles, apoyar a niños huérfanos y proporcionar ayuda de emergencia. La organización trabaja estrechamente con organizaciones socias locales en todo el país.